Instalaciones, obra y servicios de campo La herramienta sale a obra. Lo que vuelve, y en qué estado, se sabe a fin de mes.
Cada herramienta con su número de serie, su obra y su estado, apuntada desde el móvil en la propia obra. A fin de mes ya no hay nada que reconstruir.
Jefes de obra, almacén de herramienta y control de costes.
DOMINION
El problema Lo que ya te cuesta
- El almacén de herramienta se lleva en una hoja. Qué salió con qué cuadrilla, qué volvió roto y qué se consumió en cada obra se reconstruye después.
- El coste de la herramienta no se imputa a la obra que la usó. Se reparte.
- Los partes se rellenan en la oficina, no donde pasan las cosas.
Con Lynx Qué cambia
- Cada unidad, por número de serie
Alta, salida a obra, devolución, estado y reparación de cada herramienta. Lo que está fuera y lo que está en taller, a la vista.
- Lo que no vuelve, avisado. Lo que se gasta, imputado.
Consumible, tiempo de herramienta y daño imputados a la obra que los generó, con alertas cuando algo no vuelve o vuelve mal. El cruce con el ERP y la captura por escaneo y RFID están especificados y planificados, no entregados: hoy el coste se calcula y se consulta en Lynx.
- Desde el móvil, en la obra
La misma plataforma en el teléfono del encargado: misma dirección, mismo inicio de sesión y nada que instalar.
La prueba Una instalación real. Sus cifras. Sin su nombre.
De este sector todavía no hay cifras que podamos publicar. Preferimos decirlo a rellenar el hueco.
